Canal 7

XHSLV

USD: C:$ 18.30 V:$ 19.15 EUR: C:$ 22.18 V:$ 22.22
Clima: 26° - 14°
Instagram
Youtube
logo
tweet

Archivo capitalino resguarda 500 años de historia de la ciudad
FacebookTwitterWhatsAppGoogle+TumblrPinterest

Nota publicada el 18 de junio del 2018

México.- El domingo 8 de junio de 1692, estalló un motín en la capital de la Nueva España, enfurecido por la falta de granos y la hambruna galopante, el pueblo prendió fuego al Palacio Real del Ayuntamiento y a las Casas de Cabildo, en donde se encontraba resguardado el Archivo de la Ciudad.

Don Carlos de Sigüenza y Góngora se percató del fuego, se introdujo entre las llamas y con sus propias manos puso a salvo los documentos y planos del archivo. Contrató a un grupo de cargadores para que, en carretas, llevaran ese tesoro a buen resguardo. Gracias a él se tiene hoy la historia de los siglos XVI y XVII.

“Si Don Carlos no lo hubiera salvado, se habrían quemado y hoy tendríamos la historia de la ciudad a partir del siglo XVIII. Él se lo llevó a su casa, como lo narra con su puño y letra en un documento que obra en poder del archivo, lo rescató y una vez remodelado el Ayuntamiento, lo devolvió a su sitio original”.

Hombre culto, tenía varios títulos nobiliarios en la Corte Virreinal y era asesor del virrey. Se carteaba con Sor Juana Inés de la Cruz, de quien era íntimo amigo, al ser un científico y un tipo que escribía. Todavía se analiza cómo pudo sacar los archivos, si estaban en una zona de muy difícil acceso dentro del Ayuntamiento; él conocía esos recovecos, por ser miembro de la corte.

Con ese antecedente, el Doctor Carlos Enrique Ruiz Abreu, Director del Archivo Histórico de la Ciudad de México (AHCM), institución que tiene como labor organizar, conservar y divulgar el patrimonio documental de la Ciudad de México, el cual data de 1524, comentó con Notimex el devenir de esa centenaria institución.

A la fecha, el Archivo Histórico de la Ciudad de México conserva 65 mil planos, de los cuales varios miles ya están restaurados y digitalizados. El archivo resguarda cuatro kilómetros lineales de documentos (archivísticamente así se miden documentos) es decir, hojas “de pie” tras otra, lo que significa un millón y medio de expedientes con diferente número de hojas.

El archivo guarda la memoria escrita de esta ciudad desde hace ya casi 500 años, desde las primeras Actas de Cabildo y documentos que dan fe de los diferentes acontecimientos que han tenido lugar en todos estos años, hasta los de 1928, organizados alfabéticamente y de manera cronológica, para su mejor ubicación.

Los fondos que resguarda son Actas de Cabildo (1524-1928), Ayuntamiento (1527-1928), Municipalidades (1627-1928), Gobierno del DF (1815-1928), Departamento del DF (1920-1992), Cárceles (1900-1985), Archivo Esperanza Iris (1879-1975), Planoteca (1778-1974), y Carteles e Ilustraciones (1796-1914) y Biblioteca (1696-2007).

Investigadores, escritores, historiadores y una lista interminable de profesionistas, así como estudiantes y público en general, asiste cotidianamente a consultar esos acervos que a su vez se subdividen en temas de interés, como el abasto de alimentos, agua, mercados, y obras públicas de todos estos siglos.

“Un parteaguas en la historia de la ciudad fue el año 1928, pues desapareció el Ayuntamiento, es decir el Gobierno del Distrito Federal, para dar paso al Departamento del Distrito Federal que existió hasta 1997 cuando se cambió Jefatura de Gobierno del Distrito Federal”, explicó más adelante el Doctor Ruiz Abreu.

De 1928 a la fecha, los archivos están, algunos, en el Archivo Histórico de la Ciudad de México, otros en el Archivo General de la Nación (AGN) y algunos más en las sedes delegacionales y otras dependencias del gobierno capitalino; lo importante es que sí existe un registro histórico de la ciudad en estos años.

La planoteca contiene planos del siglo XVIII a la fecha. “Si alguien desea conocer cómo era la ciudad y qué espacio ocupaba en ciudad en 1750, 1800, 1850, o 1950, por ejemplo, los mapas le indican el crecimiento de la mancha urbana, cómo fueron naciendo las colonias; el acervo es inmensamente rico”, dijo.

¿Qué hacía, qué comía, cuáles eran los pasatiempos y cómo vivía la sociedad capitalina en los años en que se llevó a cabo la lucha por la Independencia, o durante la Reforma, o en el Porfiriato, o la Revolución? Eso se puede consultar en los acervos correspondientes, y al mismo tiempo descubrir qué hacía el gobierno.

La introducción de la luz eléctrica, la llegada del cinematógrafo, los teatros y cines, las corridas de toros, los circos, la apertura de calles como 20 de Noviembre, los expedientes de los reos de las cárceles de Belén y de Lecumberri, son sólo algunos de los temas que se pueden consultar en este archivo histórico.

Ubicado en la casa de los Condes de Heras y Soto, construida en el siglo XVIII, de barroca arquitectura, el archivo tomó hace 10 años el nombre de Sigüenza y Góngora, científico, cosmógrafo e historiador mexicano, uno de los primeros estudiosos sobre el orden y el resguardo de la documentación en la ciudad.

El Archivo Histórico de la Ciudad de México ocupa ese inmueble de República de Chile 8, Centro Histórico. La bienvenida al visitante la da la cabeza de la Victoria Alada, mejor conocida como Ángel de la Independencia. Es la estatua original, colocada en 1910 y que se cayó a consecuencia del sismo de 1957.

Desde hace 15 años el recinto está inmerso en un proceso de organización, clasificación y digitalización. “Vamos de la mano con la tecnología para no rezagarnos y podamos seguir atendiendo al público. Los planos, son tema aparte, porque por el paso del tiempo y material con que se hicieron se degrada”, dijo.

Mapas y documentos son objeto de un proceso de restauración y digitalización que permitirá, al menos durante 500 años más, contar con ese valioso acervo que habla de la evolución y transformación de la capital de la Nueva España a la Ciudad de México, gracias a los cuidados que actualmente se le otorgan.

Para consultar el acervo documental es necesario presentar identificación vigente (original y copia); carta dirigida al Doctor Ruiz Abreu, donde se solicite autorización para consultar los documentos y exponer los motivos de la investigación, y llevar guantes y cubreboca, para proteger los documentos y protegerse uno mismo.

Otros servicios que presta son el préstamo interno del acervo documental y materiales bibliohemerográficos en salas de consulta, asesoría en materia de archivos a dependencias del Gobierno de la Ciudad de México, grabación en CD del Catálogo electrónico preliminar del Archivo Histórico, y visitas guiadas.

Por el momento, el AHCM está saturado, por lo que el Doctor Ruiz Abreu gestiona una sede nueva, más amplia, o una sede alterna en donde la historia documental de la ciudad pueda seguir creciendo (Siglo XX) para dar a conocer las raíces a los capitalinos y con ello, identidad y arraigo.

Entre los premios que ha recibido el Archivo Histórico de la Ciudad de México, está la Inscripción del Fondo “Ayuntamiento de la Ciudad de México” en el Registro “Memoria del Mundo México” de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), 31 de agosto de 2012.

Buscar en CANAL 7

Suscríbete a nuestro boletín